A ERNESTO SÁBATO


Sentir que se fue el alma que alumbraba mis noches de insomnio con
sus reflexiones existenciales y metafísicas, me llena de hondo dolor...
no sé qué es peor, si las primeras convicciones que tuve —en plena
adolescencia— de la hondura y dolor que se encuentra en el mundo
por la imposibilidad de alcanzar el Absoluto, tras la lectura de El
Túnel y Sobre Héroes y Tumbas, o la desolación que siento al haber
perdido a ese Ángel Caritativo que me mostró con dulzura y humildad,
el camino del Bien y de la Bondad, paradójicamente, con sus
descreídas cavilaciones... Que el Supremo te haya recibido ya en su
seno y hayas encontrado el Absoluto que con pasión y dolor buscaste
incansablemente en vida, mi querido Viejo Sábato!!!

©Gustavo Bonelli V.
Todos los derechos reservados

Comentarios