EL PIANO CONCERTO N° 4 DE LUDWIG VAN BEETHOVEN



Uno de los conciertos más sublimes del genio de Bonn. El Concierto para Piano y Orquesta N° 4, corona de excelsitud la magia inspiradora de L. v. Beethoven: constituye el culmen de su numen creador, que lo catapulta de lleno al sublime campo del romanticismo musical.


Apreciamos un primer movimiento grácil y luminoso, con la exposicion del tema en octavas por parte del solista, acompañado por una orquesta pletórica en sus cuerdas y vientos. El movimiento se expande generosamente en el tiempo y el espacio, mostrando optimismo y regocijo contenidos, en donde el piano puede entrar en permanente diálogo con la orquesta. El segundo movimiento irrumpe en la escena cual atisbo fúnebre de un cortejo y con la paciencia doliente de un responso, abriendo poco a poco las compuertas para que el solista pueda aparecer con una melodía doliente e incisiva que no escatima en disonancias desesperanzadoras. Es el anuncio de un tiempo quedo y calmo, pero incierto. El tercer movimiento irrumpe con una explosión acariciante y generosa de un tema en ostinato, dejando luego el paso al desarrollo, en una bellísima progresión musical que es replicada sabiamente por la orquesta. Hacia el final atisbamos el triunfo de un romanticismo que aún no deja de ser clásico y heroico; arrebatado y a la vez, sosegado. ¡Es la genialidad beethoveniana en toda su expresion!

Por Gustavo Bonelli Vasquez
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